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LA MISIÓN Y LOS JÓVENES

Vamos a comentar tres textos que hacen alusión a los jóvenes que desean llevar una vida cercana a Dios. Estos son: Jer 16, 8. 1 Tim 4, 12 e Is 40, 30-31.

 "No entres en la casa donde celebran una fiesta, para sentarte con ellos y comer y beber”.

biblia jovenDesde pequeños hay una convicción de “ser buenos” de “hacer las cosas bien”, porque eso es lo que normalmente hemos aprendido quienes estamos con un conocimiento básico de Dios. Distinguimos entre el “BIEN” y el “MAL” y somos conscientes de que nuestras decisiones son las que nos afectan o nos engrandecen. Esto quiere decir que lo que está fuera de nosotros y que se nos ofrece tenemos la posibilidad de optar. Por ejemplo:  Si recibimos la invitación para embriagarnos, la respuesta depende de cada uno.

Conocemos la Historia de Salvación y sabemos que la partida de Cristo era necesaria para que el Consolador viniera. Él envío el Espíritu que está en todas partes, en todo lugar, en todo momento. El oficio del Espíritu nos impulsa a reprobar o convencer. El Espíritu debe convencer al mundo, de evitar el pecado; del fallo del pecado; de la locura del pecado; de la fuente del pecado, que el fin es la muerte. El Espíritu Santo es nuestro guía, no sólo para mostrarnos el camino, sino para ir con nosotros por medio de ayudas e influencias continuas. Él nos enseñará toda la verdad. Es deber de cada uno a preguntarse: ¿Si el Espíritu Santo ha comenzado una buena obra en el corazón? Sin el descubrimiento claro de nuestra culpa, nunca vamos a entender el valor de la salvación de Cristo; pero cuando nos conocemos a nosotros mismos correctamente comenzamos a ver el valor de Él.

1 Tim 4, 12. " No dejes que te critiquen por ser joven. Trata de ser el modelo de los creyentes por tu manera de hablar, tu conducta, tu caridad, tu fe y tu vida irreprochable".

La juventud es una de las etapas más bellas del ser humano, no obstante, en muchas ocasiones los jóvenes son despreciados por la falta de madurez, sin embargo, eso jamás impedirá que la vida de un joven se engrandezca por ser joven. Cada uno de ellos debe ser modelo de juventud, como dice el texto: en la manera de hablar, en conducta, en caridad, en fe y en pureza de vida.

Por otra parte, enseñar doctrina, es enseñar con la vida. El discurso debe ser edificante; la conversación debe ser sana; el joven debe ser ejemplo de amor a Dios y a todos los hombres. Y los ministros deben recordar estas cosas como su principal trabajo. Por este medio, su aprovechamiento aparecerá en todas las cosas, así como a todas las personas; esta es la manera de sacar provecho de los conocimientos y de la gracia.

Is 40, 30-31. "Mientras los jóvenes se cansan y se fatigan y hasta pueden llegar a caerse, los que en Él confían recuperan fuerza y les crecen alas como de águilas. Correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse".

Definitivamente Dios siempre obra en los jóvenes, sabe sus cualidades y obra en ellas, conoce sus defectos y si se sienten cansados, el Señor está dispuesto a inyectarles energía; vendrá a levantarlos como las águilas y a multiplicarles las fuerzas.

Él reconoce que ellos se pueden cansar, aun estando llenos de energía, pero, quienes confían en el Señor tendrán nuevas fuerzas cada mañana porque su misericordia es nueva cada día.

Las águilas, en determinado momento, sacan a sus crías del nido y las empujan al vacío para que comiencen a volar. Ellas nunca dejan a los aguiluchos solos durante el vuelo, sino que van sobre ellos, por debajo y al lado, siempre vigilantes de lo que les pueda pasar.

Así es el Padre vela con ternura a los jóvenes; su mirada está fijamente puesta en quienes están en pleno vuelo y los rodea con sus magníficas alas para que no vayan a caer.

P. JORGE VARGAS SANTOYO, CM

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